Ed. Voz de los sin Voz.
Eteocles y Polínices, los dos hijos varones del desterrado Edipo, mueren peleando frente a frente en las afueras de Tebas. Eteocles del lado de la ciudad; Polínices del lado de los sitiadores. Creonte, déspota, gobernador y dueño de Tebas, decreta que Eteocles sea enterrado con los honores que correspondían a los héroes que mueren por la patria; y que Polínices, que murió defendiendo el bando de los sitiadores, sea dejado insepulto sobre la tierra, para que, en memoria de su enemistad y escarnimiento de los tebanos, se pudra al sol y sea devorado por los buitres. 
Antígona se rebela contra el dictamen del déspota. Para ella es más fuerte el amor, que los designios del poder. El personaje de la hermana de Antígona es más cobarde y no se atreve a “desobedecer”. Como en la vida real, hay quien levanta la voz ante las injusticias pero la mayoría calla y otorga.
Los diálogos son preciosos para pensar qué es lo más importante en la vida, cómo el amor a veces supone un choque con valores muy importantes como la familia. Pero sin amor no hay libertad, no hay dignidad humana. Al final la solidaridad vence, aunque haya derrotas… porque lo que permanece en la historia es la solidaridad, es el amor.
Autor: FAMILIAE Psicoterapia-
Fecha: 2009-01-20