Así es, cada vez más investigadores comprueban la eficacia de los modernos métodos naturales, no sólo para evitar o aplazar un embarazo, sino también para buscarlo.
Muchas parejas que buscan embarazo y encuentran dificultades, encuentran la solución conociendo a fondo su fertilidad, tal como se ha publicado en enero de este año.
El 31,41 por ciento de las parejas que se sometieron a los métodos naturales de regulación de la fertilidad lograron un embarazo, según un estudio realizado durante 11 meses en la Consulta de Fertilidad del Hospital de la Paz. A su "alta eficacia" en el logro directo de embarazos, se une no sólo su "bajo coste" sino también "la gran satisfacción" de las personas que acuden a esta consulta, según explicó la responsable de este estudio, la matrona y antropóloga Isabel Valdés de la Colina. La experta indicó que de un total de 69 casos, registrados en su consulta entre mayo de 2005 y marzo de 2006, se lograron 22 embarazos a través de métodos como el Billings y el Sintotérmico en los que se enseña a la pareja a reconocer los días de máxima fertilidad.
La también profesora de Salud Materno-Infantil en la Universidad Alfonso X El Sabio detalló que en "casi" todos los casos en los que se logró un embarazo, la mujer sufría de subfertilidad, es decir, baja fertilidad. La subfertilidad, aclaró, es un problema "muy frecuente" en las mujeres hoy en día debido, primero, a que "muchas de ellas han tomado anticonceptivos y eso les ha provocado una baja función ovárica" y, segundo lugar, por el ritmo de vida.
Bajo coste y gran satisfacción
Por otra parte, señaló que estas técnicas naturales de regulación de la fertilidad tienen un coste "muy bajo" porque el estudio, que es prácticamente la consulta, ronda los 30 euros por embarazo, mientras que una inseminación artificial puede costar 3.000 euros y una fecundación "in vitro" (FIVET) ronda los 6.000.
De la Colina, que lleva 15 años trabajando en esta especialidad, afirmó que estos métodos, además, generan "mucha satisfacción" en las parejas porque a "la gente le encanta conocerse" y en la mayoría de los casos "se quedan asombrados". "También nosotros estamos sorprendidos por los índices de eficacia", añadió.
Por otra parte, comentó que el perfil de los pacientes que acuden a los métodos naturales de fertilidad es "muy variado" y, en general, vienen derivados por los Centros de Atención Primaria "sin ningún estudio y sin patología". Según indicó, a lo largo del estudio se descubre la patología o se consigue un embarazo.
Máxima eficacia para aplazar o evitar embarazos
Científicos alemanes han puesto a prueba el llamado método sintotérmico, en el cual la mujer establece los niveles de fertilidad a través de la medición de su temperatura corporal junto a la observación del moco cervical.
Lo importante de esta investigación, realizada en la Universidad de Heidelberg, son los resultados obtenidos. De unas 900 mujeres estudiadas apenas el 0.4% de ellas quedaron embarazadas, lo cual permite clasificar esta forma de evitar embarazos como "altamente efectiva". Se ha dado menos de una fecundación por cada cien personas que la utiliza. Esto equipara este método natural con la utilización de la píldora anticonceptiva.
Conclusiones
Estos métodos son muy recomendables, siempre y cuando sean puestos en práctica correctamente. Lo que resulta muy sospechoso es la falta de información que existe sobre ellos. Es evidente que no son rentables a las grandes empresas farmacéuticas, ni a quienes quieren tenernos eternamente esclavizadas e ignorantes de nuestro propio cuerpo. Empecemos por protagonizar nuestro ciclo, nuestra fertilidad, empecemos por asumir el reto de autogestionarnos en lo más íntimo en la pareja… y continuemos por hacernos cargo de nuestro entorno, de nuestra ciudad, del mundo en que vivimos.
Autor: FAMILIAE Psicoterapia-
Fecha: 2007-03-19